El Devenir y el Ser de un Avatar—Eligiendo al Transhumano

Traducción al español por Kim Violet

Also in English “Creo que cuando uno ve algo verdadero y bello, uno quiere contarle a la gente sobre ello, por afecto, por compasión, por amor… Puedes preguntarle a la rosa porque crece, porque tiene perfume? Es por la misma razón que el orador habla.”
—Jiddu Krishnamurti

Krishnamurti fue “descubierto” a los 14 años por Charles Leadbeater, un prominente teósofo, quien lo proclamó destinado a convertirse en un maestro espiritual y un gran orador, que probablemente fuera el “Vehículo del Dios Maitreya ,” una entidad espiritual avanzada, de acuerdo la doctrina Teosófica, que aparece periódicamente en la Tierra como un Maestro Mundial para guiar la evolución de la humanidad.

Krishna fue separado de su familia y educado por los teósofos, preparándolo para asumir el gran papel para el cual había sido elegido. Su educación en la India colonial fue seguida por el desarrollo mundial del proyecto Maestro del Mundo, del cual él era el jefe nominal. Al parecer, el tenia pensamientos mas personales y serios acerca de este tema que sus patrocinadores en la Sociedad Teosófica, en 1929, a los 34 años, que repudió públicamente el proyecto y la Teosofía.

El resto de la vida de Krishna sugiere que el reconocimiento de Leadbeater de el destino del muchacho como un maestro espiritual y gran orador era enteramente correcto, al menos después de que él fue educado y preparado por los teósofos para ser su Mesías. Krishnamurti denunció el concepto de salvadores, líderes espirituales, o de otros intermediarios a la realidad, e instó a la gente a descubrir directamente las causas subyacentes de los problemas que enfrentan los individuos y la sociedad. Declaró lealtad a ninguna nacionalidad, casta, religión o filosofía, y pasó el resto de su vida viajando por el mundo como un orador independiente. Al final, llegó a ser reconocido mundialmente como un maestro notable y promotor de la verdad.

Krishnamuti es único entre aquellos que han afirmado ser los avatares, encarnaciones literales, de la Verdad. Su historia nos muestra que una persona común y corriente puede convertirse en un avatar de la verdad, si tan solo la potencialidad de uno se entiende correctamente. Krishna verdaderamente abrazó el concepto, aun a pesar de que volcó toda la fundación y supuesto propósito de su vida y educación. Al negarse a ser proclamado un avatar para servir a un dogma humano, demostró la calidad de ser un avatar real en el servicio de la Verdad.

Pero ¿a que nos referimos realmente con avatar? La palabra proviene del hindi y se refiere a un descenso deliberado de una deidad del cielo a la tierra, o un descenso del Ser Supremo. En la nueva era de libertación sexual que estamos revelando a través de VenusPlusX, el ideal supremo de la verdad tiene una posición comparable a la de una deidad en el legado de la religión humana y es totalmente razonable utilizar la palabra avatar para describir a una persona que opta a convertirse en un encarnación de la Verdad viviente. Un avatar muy definitivamente no es un mesías. Los avatares verdaderos surgen como seres humanos ordinarios que se vuelven sensibles a la Verdad viviente que está siempre presente en sus mentes, y deciden vivir sus vidas al servicio de su dirección.

¿Por qué alguien querría ser o convertirse en un avatar? Hay un montón de razones equivocadas nacidas de la tentación de creer haber sido “elegido” por una fuerza cósmica para realizar alguna función heroica, como es el caso de los avatares conocidos a través de las distorsiones de solo mitos. Por supuesto, como el caso Krishamurti nos muestra, hay dos lados en esta búsqueda y su experiencia personal. Krishna recibió la recompensa material y la atención de ser el avatar reconocido públicamente elegido para traer la verdad Teosófica a la humanidad. Pero Krishna no tomó esto como una definición de sí mismo, mas como una tarea de vida debiendo ser vivida. Al rechazar la imagen distorsionada de sí mismo, sobrecargada con la doctrina Teosófica, fue capaz de vivir la Verdad.

 En efecto, el camino de desarrollo personal para quien se convirtiese en un avatar es básicamente igual al camino de uno que pase a volverse enteramente Transhumano. El estado humano apenas es trascendido por la instalación de nuevas partes del cuerpo. El estado humano es también una conciencia compartida—una historia en común acerca de lo que se trata nuestra experiencia de vida, o si de algo se tratase. La transición de esta conciencia desde tomar simple apoyo en mitos y hechos hacia incorporar visión y verdad hace que la mente humana se vuelva mas que humana, en efecto, se vuelve Transhumana. Y este fenómeno es lo que separa a visionarios como nosotros de lo simplemente humano. Inicialmente, esto es simplemente un cambio de punto de vista, un compromiso a una cierta manera de encarar desafíos; sin embargo, con la experiencia, conforme la respuesta se vuelve automática, modos totalmente nuevos de coordinación con la realidad física se abren para nosotros.

En la realidad virtual conocida como Second Life, cada participante hace su ser visible a otros participantes en la forma de un avatar, un modelo tridimensional de un cuerpo humano o alguna otra forma que pueda ser manipulada por un operador (que es, por supuesto , un ser humano real).Esta experiencia es una poderosa adición al concepto de avatar original, que exploraremos en nuestro próximo mensaje.

-Dan Massey

Traducción al español por Kim Violet

About -

Leave a comment