¿Quiere que los Adolescentes tengan una Salud Sexual Positiva? El Positivismo-Sexual Puede Ayudar Con Eso

“Adolescentes informados son mucho más propensos a esperar para tener su primer coito sexual, usar condones y otros anticonceptivos de barrera y usar métodos de control de la natalidad para su primera relación sexual, y es más probable que asuman la responsabilidad sobre su propia salud sexual.” Emily E. Prior

Pero no simplemente cualquier información que se le dé al adolescente producirá dicho resultado. Por décadas, la currícula escolar sobre educación sexual por toda América se ha usado como una agenda para diseminar el miedo por la enseñanza a los adolescentes de que el sexo es malo, que el placer sexual es pecado, y que la homosexualidad es una enfermedad mental. Es el tiempo para que los americanos se den cuenta de que éste enfoque de asustar a los adolescentes para que no tengan relaciones sexuales no funciona:  el 46.8% de los estudiantes de preparatoria reportan haber tenido coito sexual, en una tasa creciente para los alumnos mayores del 63.1%.

El usar tácticas para asustar en la educación sexual es como quedar colgado de un precipicio: una persona no necesita ser obligada a quedar colgada del borde para sentir el miedo sabiendo lo peligroso que es. De forma similar, si los maestros pudieran enseñar una educación sexual integral mediante el uso de una comunicación abierta y honesta, entonces los estudiantes se mantendrían alejados del borde del precipicio y practicarían relaciones sexuales seguras.

Así que, si no puedes hacer que los adolescentes sientan miedo de tener sexo, ¿qué otra cosa podemos hacer?

El exacto opuesto de lo que no funciona: educar a los adolescentes usando enfoques de sexualidad-positiva. Wilhelm Reich (1897-1957) creó el concepto de positivismo-sexual y negativismo-sexual al crear una hipótesis sobre que algunas sociedades ven a la expresión sexual como algo esencialmente bueno y saludable, mientras que otras sociedades parten de una visión negativa en términos generales sobre la sexualidad, y buscan el reprimir y controlar el ímpetu sexual. ¿Nos suena algo familiar ésto último?

Emily E. Prior, Directora del Centro de Sexualidad Positiva, refiere el ser sexualmente positivo como: “no limitar enseñanzas sobre sexo a la reproducción y enfoque únicamente de sexo para la procreación, sino también incluir los aspectos placenteros, satisfactorios y no-procreativos de la sexualidad”. Sin embargo, Prior advierte que esto no significa que los educadores deberían comenzar por “promover” el sexo, sino más bien, por “reconocer que la sexualidad es una parte normal y saludable del ser una persona y que todo el mundo es un ser sexual”. Pero éste no es un concepto nuevo: simplemente fíjate en los Países Bajos.

El usar tácticas para asustar en la educación sexual es como quedar colgado de un precipicio: una persona no necesita ser obligada a quedar colgada del borde para sentir el miedo sabiendo lo peligroso que es. De forma similar, si los maestros pudieran enseñar una educación sexual integral mediante el uso de una comunicación abierta y honesta, entonces los estudiantes se mantendrían alejados del borde del precipicio y practicarían relaciones sexuales seguras.

Así que, ¿cómo pueden los educadores hacer uso de sexualidad-positiva en el salón de clases? Prior nos da un consejo útil.

Primero que nada, los educadores deben crear un espacio de sexualidad-positiva en el salón de clases: “Un espacio de positivismo-sexual ―comenta Prior― es un lugar abierto y de aceptación, en que [los estudiantes] puedan sentirse cómodos consigo mismos, comunicándose unos con otros, y ser receptivos, y no sólo tolerantes, a las diferencias de los demás que se relacionan con la sexualidad y el comportamiento sexual”. Esto significa que los estudiantes que se identifican a sí mismos como de la comunidad lesbiana, gay, bisexual, trans y diversa (LGBTD)  no serán excluidos ni vejados, lo que ocurre típicamente en un ambiente de negativismo-sexual. Asimismo, como Prior lo retrata elocuentemente, al enfoque de positivismo sexual, diciendo que “le permite a los adolescentes el reconocer sus desarrollos personal y sexual como un continuo proceso saludable. Al ser permitidas la comunicación y la expresión individual, los adolescentes son mucho más propensos a tomar decisiones saludables que les funcionan para sus cuerpos”.

[Positivismo-Sexual — Sexo es bueno, saludable y natural]
[Negativismo-Sexual — Sexo es malo, sucio, equivocado y pecaminoso]
Las diferencias entre el enfoque de positivismo-sexual y el de negativismo-sexual referentes al sexo, con el primero reflejado en educación sexual integral, y el segundo en la educación de únicamente-abstinencia.

¡Eso suena muy bien! Y también debería sonar muy bien para todo el que quiera ayudar a los adolescentes a convertirse en sexualmente responsables y a reducir las altas tasas de embarazos en adolescentes no deseados y las tasas de transmisión de Enfermedades Venéreas y VIH-SIDA [STDs y HIV por siglas en Inglés]; ¿y quién no quiere eso? Tenemos que afrontarlo: los adolescentes van a tener sexo sin importar que nosotros tratemos de asustarlos, así que mejor será que nos aguantemos y les demos las herramientas de información que necesitan para estar seguros una vez que han decidido tener sexo, sea durante la preparatoria o hasta después del matrimonio.

Imagen de Creatividades comunes por: epSos.de
Imagen Original de Creatividades Comunes de: bluekdesign
Edición de Imágenes hecha por: Alifa Watkins

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