La Forma en que “Hablamos la Charla” Determina la Forma en que “Caminamos el Camino” PARTE 2

Posted In Eventos, Información Pública, Otros, Secciones Destacadas - By Alifa Watkins On Thursday, September 20th, 2012 With 0 Comments

(Also in English) En la Parte 1, yo puse de relieve las primeras tres narrativas sexuales identificadas por el doctor Marty Klein, Ph.D., en su libro llamado La Guerra de América contra el Sexo, aludido en el año pasado en el  Reporte de Libertad Sexual, realizado por la Alianza Woodhull de Libertad Sexual (Woodhull). El Dr. Klein postula que: “La libertad sexual aumenta o disminuye dentro de los contextos políticos, sociales, económicos, culturales, y sicológicos; algunos de ellos contradictorios, algunos de ellos se refuerzan mutuamente”.

Un rápido repaso: una “narrativa” es una línea descriptiva coherente que contiene una serie de supuestos que le permiten a la gente el sacar un significado de un hecho en bruto. Así que la manera en que hablamos y contamos historias sobre hechos de sexualidad influye nuestras percepciones sobre el sexo y el significado que le damos a los hechos. Las primeras tres narrativas que discutíamos con anterioridad son las de que “el sexo es peligroso”, “el gobierno debería protegernos del peligro sexual” y que “ciertas personas no son normales sexualmente, y ciertos tipos de sexo no son normales; la sociedad necesita ser protegida de ambos”.

Ahora bien, la cuarta de las narrativas: “la moralidad puede medirse por un criterio sexual: cuanto menos sexo, cuanto menos se evidencie el sexo, y cuanto menos se aventure el sexo, cuanto más ‘moral” será la persona.” Este tipo de juicio es superficial porque basa la moralidad personal en la forma en que son percibidas las prácticas sexuales, en su proceso decisorio, voluntad para tomar responsabilidad por sus actos, honestidad en tratar a los demás, o voluntad de sacrificarse por el bien común, que son las preocupaciones clave cuando de moralidad se trata. Esta narrativa también alimenta la anatematización que hace la gente de los trabajadores sexuales, lo que llevó al desarrollo de las leyes de “Zonas Libres de Prostitución” (PFZs por siglas en Inglés) en Washington D.C., lo cual legalizó la discriminación sexual, y permite a los oficiales de policía catalogar a las personas como trabajadores sexuales con base en una presunción sobre la apariencia personal, la percepción de la sexualidad y la actividad sexual en áreas públicas. No sólo eran éstas zonas una amenaza a los derechos civiles, sino también a los derechos humanos, algo por lo que Woodhull activamente aboga y defiende. (A través del trabajo de Woodhull, VenusPlusX, y una docena de otras organizaciones de activismo, los funcionarios de la ciudad llegaron a la conclusión de que las Zonas Libres de Prostitución son en verdad inconstitucionales, y así desecharon la propuesta de ley que las hubiera hecho permanentes, y la policía ya no está haciendo esa vigilancia.)

Carteles como este son el resultado de narrativas de la sexualidad contrarias a los trabajadores sexuales, a pesar de que la criminalización de la prostitución y legalización de las prácticas de discriminación sexual obligan a los trabajadores sexuales a involucrarse en comportamientos sexuales no seguros para ganarse la vida.

Carteles como este son el resultado de narrativas de la sexualidad contrarias a los trabajadores sexuales, a pesar de que la criminalización de la prostitución y legalización de las prácticas de discriminación sexual obligan a los trabajadores sexuales a involucrarse en comportamientos sexuales no seguros para ganarse la vida.

[La Prostitución disemina el Sífilis y la Gonorrea]

Carteles como este son el resultado de narrativas de la sexualidad contrarias a los trabajadores sexuales, a pesar de que la criminalización de la prostitución y legalización de las prácticas de discriminación sexual obligan a los trabajadores sexuales a involucrarse en comportamientos sexuales no seguros para ganarse la vida.

La quinta narrativa es que “la expresión de sexualidad sólo es apropiada para ciertas personas, y sólo bajo ciertas condiciones. Cualquier otra cosa es algo desautorizado y malo para la sociedad”. Esto es evidente en el hecho de que la mayoría en América todavía se siente incómodo con la idea de que los adolescentes, los ancianos, los no-heterosexuales, los discapacitados físicos o mentales, los encarcelados y los no casados sean sexuales. Aún más, algunas formas de expresión sexual, como la dominación-sumisión y sadomasoquismo (BDSM por siglas en Inglés) se les considera con frecuencia como no autorizados para nadie, sin importar el consentimiento.

Por último: “cuando se trata de derechos civiles, la sexualidad es diferente”. Sin embargo, esta noción es falsa ya que nuestros derechos sexuales son parte de nuestros derechos civiles (como mencionamos previamente) y una parte básica de nuestros derechos humanos.

Sopesando todo, éstas seis narrativas juegan un papel clave en componer nuestras percepciones de la sexualidad adolescente y de la educación sexual. Con respecto a los adolescentes, la sociedad de Estados Unidos genera narrativas sobre la sexualidad adolescente como algo “peligroso”, en necesidad de control gubernamental por medio de la educación de abstinencia únicamente, y sólo normal si es heteronormativa; pero la sexualidad adolescente queda como inmoral por naturaleza así como la expresión sexual premarital. Estas son narrativas muy dañinas para la juventud estadounidense y los efectos se manifiestas en altas tasas de embarazo no deseado, en enfermedades venéreas, sexualmente transmisibles (STD/STI por siglas en Inglés) y en el VIH-SIDA (HIV por siglas en Inglés).

Por tanto, todo mundo debe reconocer que estas narrativas son lo que son: historias, y no hecho científico. Una vez que entendamos eso, podemos comenzar a deshacernos de éstas narrativas de sexualidad que influencian negativamente nuestras percepciones del sexo, de la sexualidad adolescente, y de los derechos y libertades sexuales.

Las seis narrativas sexuales de Marty Klein tienen un impacto profundo en la juventud estadounidense, impactando nuestras actitudes sobre la sexualidad y la educación sexual.

 [CONVERSACIÓN]

Las seis narrativas sexuales de Marty Klein tienen un impacto profundo en la juventud estadounidense, impactando nuestras actitudes sobre la sexualidad y la educación sexual.

Si deseas saber más sobre la Alianza Woodhull de Libertad Sexual y sus puntos de vista sobre los derechos y libertades sexuales puntos clave de la libertad sexual, como el trabajo sexual y la justicia reproductiva, puedes asistir a la Reunión Cumbre Woodhull de Libertad Sexual en Septiembre.  También puedes asistir a la Reunión Cumbre Woodhull de Libertad Sexual (del 21 al 23 de Septiembre) en donde los fundadores de VenusPlusX, Alison Gardner y Dan Massey estarán presentando la sesión de su taller llamado “Sexualidad Sagrada y Comunión Erótica, la Experiencia Humana”.

Imágenes de Creatividades Comunes dotadas por: Wikicommons
Imagen de Creatividades Comunes dotada por: Kris Hoet

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