Boletín Noticioso Urgente América: Negar el Sexo Adolescente No Lo Hace (Parte 1)

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Amy Schalet, autora del libro “No Bajo Mi Techo: Padres, Adolescentes, y la Cultura del Sexo” (Universidad de Chicago Editora, Noviembre 2011) declara que la negación es el problema real para los padres en América cuando del sexo adolescente se trata.

. . . Pero el charlar con los adolescentes sobre el sexo sí reduce el embarazo adolescente no deseado.

Amy Schalet, una profesora asistente de Sociología en la Universidad de Massachusetts Amherst, de origen holandés, llama con urgencia a todos los padres en Estados Unidos a que dejen de negar que los adolescentes tienen sexo pre-marital o que participan de otras actividades sexuales. Una vez que los padres acepten que los adolescentes tienen relaciones sexuales, y que el desarrollo sexual adolescente es normal, entonces podrán establecerse relaciones paternales abiertas con los hijos. También, los adolescentes comenzarán a considerar a sus padres como recursos de información disponibles cuando ellos comiencen a explorar su sexualidad y a desarrollar una moralidad sexual. Los “adolescentes”, según Schalet en una entrevista, “aún necesitan tener a sus padres como un apoyo, que los ayuden a discernir lo que son las relaciones personales saludables, a tomar precauciones en contra de los riesgos del sexo, y a tratar con las experiencias del primer enamoramiento.”

Pero la mayoría de los padres no desean charlar con sus hijos ni ser un recurso de información para ellos. Sin embargo, el expresar preocupaciones y advertencias sobre los riesgos del sexo no es la manera para fomentar la confianza y la apertura en cualquier relación, dificultando esto el que los adolescentes les tengan confianza. Por tanto, se establece una cultura de “ir a escondidas” en la que los adolescentes les ocultan sus actividades sexuales a sus padres, lo cual nunca termina bien ni para los adolescentes y para los padres.

Los estadounidenses ven a la sexualidad adolescente solamente como una tormenta de hormonas, generándose la percepción de que los adolescentes no pueden tener sexo en el contexto de una relación amorosa. Schalet dice que esto puede conducir a un lastre psíquico de estar dividido entre ser un “buen” hijo, y un ser sexual: un fenómeno que no pasa tan frecuentemente en Holanda.

En Holanda, las familias holandesas, el sistema educativo y el sistema de salud pasan por un proceso de “normalización” del desarrollo sexual adolescente: a la gente joven se le estimula para que tenga una “auto-regulación”, o abstenerse de tener sexo antes de que estén preparados. Pero los holandeses y los estadounidenses tienen ideas sumamente diferentes sobre cuándo los adolescentes están preparados para tener sexo.

Los holandeses reconocen que los niños crecen para convertirse en seres sexuales mucho antes del matrimonio. Por tanto, los padres y educadores hacen todo lo posible para preparar a los adolescentes a ser sexualmente responsables y a ser saludables cuando estén listos y decidan convertirse en sexualmente activos.

La mayoría de los padres holandeses están de acuerdo en que los adolescentes no están preparados para tener relaciones sexuales antes de la edad de los 16, y que el sexo debería darse en relaciones personales estables en las que ambos adolescentes estén enamorados y que hagan uso de precauciones para tenerlas. Lo que es más, los padres en Holanda no desean que el sexo adolescente sea un secreto: ellos quieren que haya cercanía con sus adolescentes para ser capaces de influir en ellos, incluyendo el poderles dar anticonceptivos.

Por ejemplo, los padres holandeses les permiten a sus adolescentes más mayores el quedarse a dormir con sus parejas, a sabiendas de que puede ocurrir el sexo. Las condiciones para esos permisos son por lo general que (nuevamente) los adolescentes estén en una relación estable, que estén enamorados, y que se han conocido los padres entre sí o a algún familiar (lo que demuestra que los pares en Holanda, al igual que sus contrapartes en Estados Unidos, no desean particularmente que sus hijos tengan “una aventura” de una noche o “fajes”, pues estos presentan un mayor riesgo para la salud sexual a través de las ETS (enfermedades de transmisión sexual) o venéreas (STD/STIs por sus siglas en Inglés). Por otra parte, los padres en Estados Unidos creen que los adolescentes nunca estarán listos para el sexo, y esperan que los jóvenes se abstengan de sexo hasta el matrimonio.

Pero, ¿por qué los padres en América están tan renuentes a charlar con sus hijos sobre sexo, mientras que los holandeses no son así?

Descúbrelo en “Boletín Noticioso Urgente América: Negar el Sexo Adolescente No Lo Hace Desaparecer” PARTE 2 ¡que vendrá próximamente!

Imagen de Creative Commons: FaceMePLS

 

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